sábado, 26 de junio de 2010

Idiomas de mentira

Los idiomas de mentira llueven ahora
y me quieren engañar,
cuando hay silencio no hay pruebas.
Se posan ahí como una piedra,
como un cuchillazo. Y el pasado y los
monstruos majestuosos
son una sola serie continua, un agua.

Nunca voy a creer en esos
idiomas de mentira, ni siquiera entre vidrios.

Una marca se hiergue gris y redonda.
Soy una cara que flota:
Los ojos me flotan cuando te miro,
mi boca vuela cuando me hablás.

Todo empezó en las pecas de una alemana.

Escrito con Sol.

martes, 26 de mayo de 2009

Nuestros ojos radiantes

Un destino recluso, un viento...
Te espero del otro lado;
un núcleo, una vida en prisión.
"Soy de esta forma por mí, Destino,
no porque las preguntas importen".

Las cajas son siempre ataudes,
sepamos o no, y estos nombres
son fantasmas, los escriba
o no.
¡No hay nadie en casa!

Mira, mi martillo, la resistencia
de antes ahora sabiendo
que, tarde o temprano,
va a tener que matar.
Mi escorpión.

Escondidos a plena vista,
mis dedos lo aprenden todo.
Las garras del conocimiento.
"Nunca me conozcas,
ni me conocerás".

Quizás la lluvia de fuego sea lo mejor,
en estos días nublados.
Tus miradas de pena,
tus miradas de odio.
Nuestros ojos radiantes.

jueves, 15 de mayo de 2008

El cuchillo del origen (Deserticamente)

Voy por un camino desierto
(no es aun un camino).

Por la no aun senda que ando
yace un cuchillo, ahí
en la arena.

¿Será un rastro civilizatorio,
o una trampa
para los caballos ingleses?
Existen herramientas de trabajo
y herramientas de libertad.

Mientras noto que no soy
ni de acá
                  ni de allá,
pasa una carreta sin color empujada
por un caballo nativo:

el puñal se introduce en la pezuña
del animal que es todo el animal
y atraviesa las cortezas que alguna vez fueron piel.
Se infiltra luego en el pellejo;
el iletrado ser y la carreta y el origen,
tropiezan hacia el pasado.

Ahora dejo de escribir;
el cuchillo será mi cuchillo de matar.

lunes, 14 de abril de 2008

Estos gestos escapan a mi voluntad (Weltanschauung)

No soy mi pasado sino
que soy lo que recuerdo
de mi pasado.

Hable lo que hable
las cosas serán del mismo
color (invariable) aunque
las mire con tus ojos
extranjerizantes.

Un tobogán es un barco de agua salada
porque me ahoga ahora.
La mujer, imprecisa,
dice músicas.

Estos gestos escapan a mi voluntad
y me definen, me terminan,
me determinan.

Tumberas las ropas,
locales los lenguajes.

Te conozco hasta donde puedo conocer-
te a vos y a tus
transformaciones.

jueves, 6 de marzo de 2008

La tierra es de las plantitas

La tierra está maldita
de valores violentos
y obsoletos.
Tiene los gualichos del pasado
como tengo yo la enfermedad.

La tierra pretende moldearme
a su imagen y semejanza
para cambiar me
la voz.

Esta tierra es la tierra de las epidemias,
la tierra que nunca cambió
(ninguna tierra es habitable)

Ni la tierra ni las palabras
de justicia me enseñaron.

La tierra es tierra de muerte y de dolor.