martes, 26 de mayo de 2009

Nuestros ojos radiantes

Un destino recluso, un viento...
Te espero del otro lado;
un núcleo, una vida en prisión.
"Soy de esta forma por mí, Destino,
no porque las preguntas importen".

Las cajas son siempre ataudes,
sepamos o no, y estos nombres
son fantasmas, los escriba
o no.
¡No hay nadie en casa!

Mira, mi martillo, la resistencia
de antes ahora sabiendo
que, tarde o temprano,
va a tener que matar.
Mi escorpión.

Escondidos a plena vista,
mis dedos lo aprenden todo.
Las garras del conocimiento.
"Nunca me conozcas,
ni me conocerás".

Quizás la lluvia de fuego sea lo mejor,
en estos días nublados.
Tus miradas de pena,
tus miradas de odio.
Nuestros ojos radiantes.

martes, 10 de julio de 2007

El futuro y el porvenir (lo externo)

El futuro real
es el porvenir del otro
que mi ser(ebro) no
puede pre ver venir:
la misteriosa llagada.

Esta yoviendo (y nieva!)
cambiando los generos de TODO
(alguien dirige el discurso?).
Nazco escribo y muero.

La historia de la transformación
de
la mano es
la historia de la transformación
del animal. (la mirada,
siempre anacrónica,
nunca envejece).

Esta piedra,
es piedra de mi riñon;
esta escritura, herramienta de mi mano,
es la cortesa
de la sifilizacion.