viernes, 21 de marzo de 2008

La exterioridad animal

La verdad es
     que salté demasiadas veces
           al río
para volverlo mi casa

pero la      búsqueda del rítmo
          interior y exterior
requiere del licuado de
Adrenalinas (no me arrepiento).

No es que no crea en la fijeza de la materia,
pero cada
célula, cada
molécula
es una celula, una
molecula
caída.
Lo único eterno de la tierra es
mi -aquí entra todo todo- imaginación

y me pregunto si ésta pertenece a la tierra,
al río, o si no es
soy,
ella mísma
una exterioridad -animal-.

3 comentarios:

Javier dijo...

"lo único eterno de la tierra es mi imaginación" esta frase encierra toda la belleza de tus versos, felicidades.

un abrazo.

*N i N i...* dijo...

Autorreferencia fresca de ritmo y melodía. Si no escucho el correr del río al menos escucho un grito de poesía que se desgarra desde su propio origen, en su propia huella.
Interesante el instinto animal de tus palabras. Congratulations.
Los tres últimos versos, broche de oro.

Un beso aurático.

Lulú dijo...

SOS GROSO

Publicar un comentario