lunes, 7 de mayo de 2007

El fin de las palabras

Cuando por fin me convierta en toro,
no voy a detenerme
en casi nada.

Va a ser para siempre,
el momento de mi vida:
cada instante rojo.

Entonces,
no tendré piedad
con casi nadie.

Seré, mañana o pasado,
una amalgama de furia,
juego,
y silencio.

Espero, ese dia,
no me quede ni una palabra
para describirte.

2 comentarios:

Diana Di Luozzo dijo...

Este es guau!!!4,5 puntos.Me resulta muy profundo,En realidad las palabras que diga suenan vscias.Un dia de estos te escribo un texto critico

Vietnam dijo...

No se puede determinar con claridad si está buenísimo o buenísimo este poema que se viene perfilando desde hace un tiempo considerable en lo que toda la gente que consume pop latino denomina un hit. Sería bueno (o sería malísimo, dependiendo de quién lo mire) que los melómanos más estrictos incorporaran el concepto de hit. Este poema podría contribuir a este suceso. Loco, la patética es un hitazo.

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