miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cabaña mental (Azulados)

Sirenas y viento, viento.
La cacerola infectada
nos encierra con su
puñodehierro.

Nosotros duraremos menos
pero somos más;
el tiempo es nuestro,
nuestros son los gritos.

Llego tarde a ser yo mismo
(por suerte)
como un ojo privado llega tarde
a su propio crimen.

Romper el vidrio sí,
pero no los vidrios rotos.

El dolor me investiga
los límites de la voluntad.

¿Y qué con el anacronismo?
Pobre el que solo vive en el presente.

Llueven las ciudades y las otras casas.
Llueven mis zapatos y mis palabras.
Llueve el último beso que nos dimos.

Tengo más colores que mi gato.

Todavía te veo por primera vez.

Hay bichos, lector, señal que nos pudrimos.

Uso mi ilusión.

1 comentario:

el Hombre de la Estrella dijo...

Muy buena idea.

Si tenés ganas, pasate por www.mujeresdeargentina.blogspot.com y mirá la otra cultura tmb.. hay que saber convivir

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