sábado, 31 de julio de 2010

G. Calavera y el toro turquesa

No me quedo nada en las Zonas.
Evacúo la ciudad por las rampas
mientras las bocinas sirenean.
Las joyas en los bolsillos y
vomito todo lo que me meto.

Ni italiano ni magrebí
en los cantos de las torres;
No me voy a quedar con lo que tengo.
Las montañas de Interzonas son
mucho más que montañas
y te roban el tacto.

Bebí, por fín, y no me quejo,
no bill ni nada.
¡Te saludo, Toro Turquesa!
Tu materia no es mi materia:
no se sabe qué es
pero es, cosa rara,
belleza y conocimiento
a la vez.

"Lee, lee,
que es lo único que te queda".
salvo todo lo demás
una vez al año.

lunes, 7 de mayo de 2007

El fin de las palabras

Cuando por fin me convierta en toro,
no voy a detenerme
en casi nada.

Va a ser para siempre,
el momento de mi vida:
cada instante rojo.

Entonces,
no tendré piedad
con casi nadie.

Seré, mañana o pasado,
una amalgama de furia,
juego,
y silencio.

Espero, ese dia,
no me quede ni una palabra
para describirte.