jueves, 5 de diciembre de 2013

Hilos sin agujas

Camino junto al río, Paloma,
porque me gusta caminar
por muchos sitios
a la vez.

Sendereo, Alan,
junto a una
infinita fuente de
Beatitud que desforma
lo usual en único
con solo luz, flora y
fauna.

Desfilo, Enri,
junto a una
fábrica de vida auto-
sustentable, de nutrientes
que alimentan plantas
que alimentan peces
que alimentan predadores
que mueren y devienen
nutrientes que alimentan
plantas que
alimentan mi
ojo.

Peregrino, Martín,
por un Rin que
solamente
es una fuente de Energía,
recurso que alimenta
los electrodomésticos
que alimentan el
Genocidio Mundial
de las Clases y
las clasificaciones.

Marcho, Buenaventura,
mientras mancho mis ropas
de sangre y de vergüenza
por no haber nacido
en el momento justo
para morir
en el momento
Preciso.
Por no haber podido defender
un Río que fue más que personas,
una imagen, de las últimas,
de la Libertad.
Se fue, como el agua,
como se va la vida
de los niños
y de los demás.
Como se van las Palabras.

lunes, 14 de octubre de 2013

Click, Bang... glú glú...

Hay un disparo en mi cabeza, un pistoletazo,
click y bang.

Camino, tranquilo,
troto, plácido,
corro, alegre,
y la sangre
cae

en gotas como el primer rocío de noviembre
en el momento en que lo descubrí,
en chorros como la tibia agua del baño
que me abraza en el momento más privado,
en gotas como la transpiración de nuestros cuerpos
que se necesitan más que la vida a la sangre,
en chorros como las cataratas del agua más dulce
de los sueños en los que siempre te sueño.
en gotas como el sudor del criminal
cuando mata porque siente culpa a pesar de tener razón.

Mares, ríos,
paisajes románticos,
de sangre.

Todavía me invitan a comer,
y mi sangre tiñe los manteles y las servilletas
y las sábanas de mis anfitriones,
y me felicitan.

Siento vergüenza y orgullo,
Tanta sangre...

¡Hasta me siento más joven!

Desde el disparo
y la sangre,
suelo nadar
en el lago y disolverme.

Unas horas todos los días.

lunes, 20 de abril de 2009

El deber y la muerte

Nunca voy a volver a ser el mismo.
Entré una vez más en una puerta;
soy siempre el que entra, sale, y los
demás.

De crío tenía pelos de caballo
y ternura hasta la nuca;
- estoy entre amigos y no lo recuerdo -
esa tierra se me hizo difícil de pisar.

Innombrable es innombrable,
eso y nada más o
correría peligros.
Los objetos que dejé atrás,
importaban.

O la muerte se ve bien
o ya no vemos nada de nada.
(Un avión o un recuerdo que me preexistía).
"Si querés vivir, cada vez que escuches
tu destino, corré en dirección contraria".

La huida será siempre un elefante en la habitación
que no soporto tolerar.
(Magulladuras por doquier,
signos que nadie sabe leer:
heme aquí).

La voz, por el desagüe.
La tierra muda.

miércoles, 8 de abril de 2009

Rrrrrrrr

Soy una montaña de amor
con un valle, una laguna y
un árbol seco,
con hongos y flores
a mis lados.

Soy pasto húmedo de amor,
hormigas rojas disidentes,
y el eco de un visitante
que muere, de amor,
en un accidente.

Soy el recuerdo de un amor,
que murió, por amor al agua.
Soy un volcán de amor,
que parece una montaña
escalable para los visitantes.

Soy el rocío de una noche,
que visita el valle sin vida animal.
Soy la vida animal, que muere cada tarde
en el valle de los visitantes;
soy la lava contra la laguna.

Soy el viento oscuro que no choca
contra la cara, contra las lágrimas
de nadie.

sábado, 1 de marzo de 2008

Mi bravío animalito

El agua me limpia y me corroe
(la use o la mire).

Dos antenas me transmiten a los ojos
apocalípsis
de los verdulados futuros de
amor.

No se como domesticaré
       el deseo
sin amansarlo.

No me falta nada; no le falta nada,
y entre
nómada
o imperio
carneo el centro (con o sin gritos).

¡Es que si no el amor desaparece!

No hay paredes, las hemos
derrumbado

martes, 8 de mayo de 2007

Los motores que nos nievan

Encima no me quejo
si me chocan o si no.

Camino irrompible por la espera,
mirada verdadera de las moscas.

Los matafuegos chillan suelos. Por doquier ahorro el silencio.
¿Será que nos estan buscando?
Me ahoga este norte de mil cielos.

Mi pútrido zapato dice
que poco hay
para leer
en el agua.

Chillidos - estos de la musica.

Las puertas no se abren ni se cierran.
Tienen muy bajos decibeles

y yo, que gasto y gasto,
solo soy centavos de minutos.