Leña húmeda,
que yace y no
se eleva hasta el cielo
como debería mandar su destino.
Ataque y perfil,
para que nos conozcan el martillo.
Ando y me río porque
me divierten tus faltas de autoridad.
Quieto y frenético,
el hijo de mis lenguas.
Hoy en día me conecto
con lo que quiero
pero mi ser transistor
llora salivas.
Lo que hago con mis ruinas
es un problema de hoy.
Me identifico con tus separaciones
alternativas.
Ropas de nada
que nos calzan bien.
Recibo las noticias del siglo -
empujo las necesidades al máximo,
me peino como un precipicio,
así nos caemos de las ideas.
El estado,
su familia
y nuestra propiedad,
los hombres
de una vida
inconfesable.
sábado, 15 de agosto de 2009
8uiihy´+
Escrito por Pablo Di Luozzo en 13:07 2 comentarios
Etiquetas: animales, autoridad, destino, estado, familia, fideo, inconfesable, lenguas, propiedad, ropa, siglo, vida
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